AULA DE APOYO A LA INTEGRACÍÓN   

La filosofía de atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo en nuestro centro parte siempre de los principios de normalización e inclusión.  Por este motivo, tanto el aula de apoyo a la integración como los profesionales que hacemos uso de la misma, los materiales, estrategias que se emplean,… no suponen una intervención específica o diferente de la de los demás, sino que procuramos, en la medida de los posible, convertirnos en  recursos a disposición de este alumnado para poder facilitar la máxima inclusión de los mismos en sus grupos ordinarios y la máxima participación del currículo ordinario en todos sus aspectos. Se trata por tanto de una medida de actuación preventiva, en algunos casos temporal, nunca definitiva, y tendente a poner a nuestro alumnado en las condiciones más óptimas para poder desenvolverse en situaciones pedagógicas y sociales lo más normalizadas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la hora de confeccionar los grupos y horarios, procuramos rentabilizar al máximo los recursos humanos para poder atender al mayor número de alumnos y que dicha atención sea de calidad, para lo cual se confecciona un listado de prioridades según necesidades, siempre  con vistas a ofrecer a estos alumnos/as una atención lo más normalizada posible así como  el mayor número de horas dentro de su grupo-clase en régimen de inclusión. Así pues, además de la figura del Maestro de Apoyo a la Integración, en nuestro centro contamos también con la figura del educador, que viene desarrollando una labor complementaria en las áreas instrumentales básicas (Lengua Castellana, Matemáticas y Lengua Extranjera) atendiendo en sus aulas de forma preventiva a los alumnos diagnosticados con necesidades desde su escolarización, (Ed. Infantil), y apoyando en aula ordinaria en algunas sesiones a determinados alumnos/as de Ed. Primaria con necesidades específicas de apoyo educativo.

Estos alumnos asimismo son atendidos en pequeño grupo en el aula de apoyo a la integración. Dichos grupos se suelen organizar por niveles competenciales en la medida de lo posible. El trabajo en el aula de apoyo a la integración se centra básicamente en avanzar en el currículo ordinario con los diferentes alumnos, partiendo de sus adaptaciones curriculares, que suelen centrarse en los mínimos exigibles para los diferentes niveles o etapas. Se hace una selección de aquellos objetivos didácticos, contenidos,... que consideramos de carácter más fundamental,  prioritario o básico, sin perder de vista los objetivos generales de área, ciclo y etapa.  En base a dichas adaptaciones se realizan las propuestas didácticas para los diferentes alumnos. Se trata de documentos abiertos, revisables periódicamente y que permiten hacer un seguimiento de los avances académicos del alumnado. Las propuestas didácticas se programan a medio/corto plazo, pues el avance de estos alumnos en ocasiones es imprevisible.

No obstante, lo que da más sentido a nuestra actuación es la forma de hacer llegar el contenido a nuestros alumnos, los recursos, estrategias,... que facilitan su asimilación y lo hacen más accesible. En cuanto a la evaluación, prima más la observación directa, el trabajo diario,... teniendo  las actividades de evaluación un carácter más flexible en cuanto al grado de exigencia y tiempo de realización.

En definitiva, se trata de facilitar los medios para que aquellos alumnos que presentan mayores dificultades que el resto, puedan tener acceso a los mismas situaciones de aprendizaje que los demás dentro de sus limitaciones, pues nuestra labor no tendría ningún sentido si el día de mañana los avances alcanzados por nuestros alumnos/as no les facilitan el poder desenvolverse de la manera más autónoma posible en la sociedad.